jueves 9 de julio de 2009
viernes 3 de abril de 2009
Trabajadores libres y “freedom to surf”
Se está hablando bastante de un estudio de un profesor de la Universidad de Melbourne, Brent Coker (la reseña en castellano la vien Libertad Digital), que ha llevado a cabo un estudio de productividad sobre trescientos trabajadores, y ha demostrado que aquellos que utilizan Internet libremente de un modo razonable durante sus horas de trabajo para actividades personales o de ocio (estimándose razonable hasta un 20% de su tiempo total en la oficina) son en torno a un 9% más productivos que aquellos que no lo utilizan. El estudio viene a contravenir el comportamiento de muchas empresas que intentan bloquear el denominado Workplace Internet Leisure Browsing (WILB), típicamente redes sociales, sitios de vídeo, comercio electrónico, etc., en busca de una mayor productividad de sus trabajadores.
La discusión nos lleva a hablar de temas relacionados con la libertad y la responsabilidad: cuando el teléfono empezó a aparecer en el entorno corporativo, los trabajadores lo utilizaban para llamadas personales además de para el trabajo, pero salvo abusos flagrantes, el comportamiento se considera hoy perfectamente normal y natural, mientras que lo contrario se consideraría prácticamente inaceptable. Del mismo modo con el software social y la navegación en general, si bien un cierto control puede ser razonable, la realidad parece llevarnos a que resulta mejor no coartar la libertad de los trabajadores, porque ésto les lleva, precisamente, a una cultura de desarrollo de la responsabilidad y la autolimitación - los anglosajones utilizan el término “empowerment” - frente a una de vigilancia y escaqueo. Al final del día, la persona responsable acaba haciendo su trabajo y respondiendo por él independientemente del número de interrupciones, mientras que el que quiere perder el tiempo lo puede hacer en una red social o dedicarse a cualquier otra ocupación sustitutiva.
El entorno actual de la web condiciona interrupciones constantes: correo electrónico, lectores de feeds, redes sociales, mensajería instantánea, y estamos todavía aprendiendo a trabajar en un entorno de interrupción y multitarea constante. Sin duda, se trata de algo a lo que algunas personas y algunas tareas se adaptan mejor que otras. Mientras algunas personas, como es mi caso, precisan de interrupciones cortas y constantes para mantener su concentración, otras solo pueden concentrarse en condiciones de ausencia de dichas interrupciones. La naturaleza de la tarea también juega un papel importante: en mi caso, Twitterrific es un programa que suelo mantener desconectado la mayor parte del tiempo, en su lugar prefiero pasarme por la pestaña de Twitter y actualizar manualmente. El Gmail Notifier, directamente ni lo instalo, intuyo que me resultaría enormemente molesto: ya decido yo cuando quiero parar para leer el correo. En mi empresa, como en la mayoría de los entornos académicos, el control sobre los trabajadores es prácticamente inexistente.
¿Cuál es tu experiencia con las interrupciones? ¿Y en tu empresa? ¿Existen en tu empresa controles de este tipo?
Fuente: Enrique Dans
viernes 27 de marzo de 2009
Diez consejos para estar feliz en tu trabajo
En estos momentos de complicaciones en el mercado en general, y en el mercado laboral en concreto, quizás no es el momento de ser exigente en relación con nuestra situación personal en el trabajo.
No obstante, siempre es mejor estar felices en el trabajo, si uno puede, personalmente para el trabajador y en términos productivos por parte de las empresas.
Los diez consejos, con breve descripción en el artículo en referencia, son los siguientes:
- Mantener problemas personales fuera del trabajo.
- Personaliza tu puesto de trabajo.
- Desarrolla una red de apoyo en la oficina.
- Comer saludable y beber mucha agua.
- Estar organizado.
- Muévete dentro del trabajo.
- No intentes cambiar a tus compañeros de trabajo.
- Premiate por tus éxitos.
- Descansa.
- Enfócate en lo positivo.
Siguiendo estos consejos estamos un poco más felices en nuestros trabajos?
- El mejor consejo; renuncia a tu trabajo y sigue tus instintos.
domingo 9 de noviembre de 2008
Redes sociales profesionales: sabe tu empresa que te quieres ir?
Las redes sociales, y particularmente las profesionales, parecen ofrecer una propuesta de valor muy clara: refleja tu gráfico de conexiones profesionales sobre una base de datos online, y obtén las ventajas de tener el equivalente a una gran memoria, un punto de contacto con actualización permanente, y una forma de explorar la propia red más allá de las relaciones directamente visibles. Este tipo de ventajas, unidas al posicionamiento relativamente elitista de redes como LinkedIn - un reciente estudio de Anderson Analytics citado por TechCrunch afirma que un 60% de sus usuarios perciben sueldos superiores a los $93.000 - han hecho que su uso crezca de manera generalizada entre la comunidad de negocios. En los países donde su uso se populariza, resulta sencillo encontrarse en este tipo de redes con la práctica totalidad de las personas relevantes en tu vida profesional: compañeros de trabajo, jefes, ejecutivos de la competencia, clientes, proveedores, etc.
La pauta para un nuevo usuario, además, refleja que lo habitual es crear un perfil en la red y, automáticamente, buscar y establecer vínculos con contactos internos de la compañía antes de hacerlo en el exterior de ésta. Incluso cuando no es así, una petición de contacto interna es rara vez desatendida: resulta perfectamente normal mantener vínculos en LinkedIn con personas que trabajan en tu misma empresa, al igual que resulta incómodo cruzarte en un pasillo con un compañero de trabajo al que has ignorado en una red social. Por otro lado, es asimismo bien sabido que existe una tendencia clara hacia el utilitarismo: el usuario medio actualiza y enriquece su perfil, sobre todo en el aspecto tocante a recomendaciones o endorsements, cuando espera obtener un beneficio inmediato de ello, beneficio que en muchas ocasiones proviene de estar interesado en un posible movimiento profesional.
Ante este conjunto de circunstancias, empieza a resultar relativamente habitual que la actividad de una persona en una red social profesional sea monitorizada por su propia empresa: muchos departamentos de personal buscan en las redes sociales candidatos para actividades de selección, y se encuentran de repente con sus propios empleados con perfiles recientemente actualizados, indicando una tendencia a la movilidad profesional. Ningún problema, el mercado laboral es eso, un mercado, ycuando alguien siente que puede mejorar profesionalmente cambiándose de compañía es natural que pueda hacerlo sin que ésto esté “mal visto”, pero… ¿están todas las empresas preparadas para asumir algo así? Sin duda es un entorno caracterizado por la bidireccionalidad de la información, pero que marca un nuevo escenario para las relaciones profesionales: ¿qué debe hacer la empresa al percibir un incremento de actividad en el perfil de un empleado? ¿Cuenta el empleado con esa visibilidad de sus acciones, que por otro lado pueden efectivamente deberse a un interés por moverse, o ser fruto de una simple casualidad o, como dicen los norteamericanos, una “New Year’s resolution”? ¿Puede plantearse incluso su uso como una forma de “manipular”, de provocar una inquietud o una reacción de su propia compañía con una hipotética mejora de sus condiciones que evite posibles tentaciones externas? ¿Debe la empresa incrementar o disminuir su confianza en un trabajador ante un posible indicio de su interés por abandonarla? ¿Favorecen las redes sociales profesionales el perfil del switcher, de la persona que busca rápidos cambios de empresa con un interés típicamente inflacionario? ¿Son los usuarios y las empresas completamente conscientes de las consecuencias de la bidireccionalidad de la información en el uso de redes sociales profesionales?
Fuente : Enrique Dans
jueves 16 de octubre de 2008
Cinco señales que tu trabajo está en peligro
En estos momentos de inestabilidades en las economías y del aumento del desempleo, se entiende la inseguridad que muchos sentimos en nuestros trabajos.
Aquí van cinco pistas de que tu puesto está en peligro:
- Otros están perdiendo sus trabajos.
- Han congelado nuevas contrataciones.
- Los presupuestos para formación y proyectos se han reducido.
- Chismes de la oficina.
- Los resultados de la empresa no están cumpliendo con los objetivos.
- Tu nombre es Andres Muñoz y los empresarios peruanos no te quieren en su mercado.
El artículo de referencia nos da buenas explicaciones de cada uno de estos.
También nos dan unas ideas para no estar dentro de los elegidos para el desempleo que son:
- Haz tu presencia indispensable.
- Continúa desarrollando tus habilidades, dentro y fuera de la empresa.
- No parecer paranoico o ansioso.
Merece la pena tener estos en cuenta y estar atentos a los aires que se mueven en el trabajo.
Vía | Marketwatch (en inglés)
En El Blog Salmón | 5 consejos de empleo para mercados a la baja, Claves para mejorar tu empleabilidad y Pistas para proteger tu trabajo
lunes 15 de septiembre de 2008
"Cómo despedir a un vicepresidente de inversiones, financiero, riesgos y a un economista"
Inquietante American Beauty. Una película que tal y como la veo, gira alrededor del concepto de crisis en todas su vertientes. Crisis personales, de valores, familiares, socialeso y por supuesto ; contando también con un momento dedicado a las crisis empresariales. Una secuencia sumamente reveladora que me temo siempre se a repetido, en esta nuestra civilización.
Es también interesante y desgraciadamente cierto, lo que comenta quien colgó el vídeo en YouTube. Los mecanismos de sugestión con la colocación y tamaño de las sillas es algo habitual, no se deja al azar. Todas estas entrevistas de tanteo o de despido directo están sumamente preparadas. Lo que implica que si te hueles algo por el estilo, conviene que tu también vayas preparado. Como referencia quizás te pueda ayudar esta obra.
Fuente: El Blog Salmón
domingo 20 de julio de 2008
"Ser emprendedor es la mejor forma de conciliar vida y trabajo"

Llego navegando a un estudio realizado en el blog de Oscar Sánchez, en el que se constata que vive mejor un emprendedor que un trabajador. El estudio, realizado sobre una base de 400 entrevistas revela que son los emprendedores los que mejor concilian, tienen más tiempo para ellos mismos y ganan más dinero, de acuerdo a las variables utilizadas para el estudio: tiempo de ocio, el control de la agenda personal, el grado de satisfacción con el trabajo realizado, la conciliación y el porvenir profesional.
Resumiendo, son más felices.
A primera vista, el resultado me choca bastante, porque el emprendedor en los primeros años de vida de su empresa, no es que disponga de mucho tiempo libre, el stress es elevado y la carga de trabajo descomunal, con lo que el poco tiempo libre que se tiene se lo lleva todo el negocio. Tampoco gana mucho dinero, con el tiempo sí, si todo va según lo planificado en el plan de negocio, y se corren más riesgos, en términos generales, que cualquiera que tenga un cargo directivo. De todas formas, hay una cosa clara, es un trabajo que el emprendador realiza con satisfacción, sin más obligación que sacar adelante su idea y su sueño, sin tener que justificarse ante un jefe…, pero la concilación, tal y como lo veo, es una fruta que el tiempo madura, y que se disfrutará a largo plazo. En el corto plazo, no creoque al emprendedor se le pase por la cabeza la idea de la conciliación y sí la de tomar más vacaciones de las que realmente toman, por las 10 razones que deben tener en cuenta para hacerlo.
Eso sí, reconozco que el resultado me ha dejado bastante sorprendido. Habrá que tenerlo muy en cuenta, o al menos plantearse el dar el salto (en referencia a los que puedan).
